Lee la pantalla de arriba abajo
Empieza por identificar el título y el estado de acceso. Después localiza el tablero y, por separado, las etiquetas de saldo y apuesta. Termina con información y salida. Si necesitas mover continuamente la página para encontrar esas zonas, anota qué parte queda fuera del encuadre.
La ilustración de una guía puede representar el universo visual del juego, pero no permite deducir dónde estarán sus controles. Para evaluar el formato necesitas la interfaz que realmente ofrece el destino.
La anchura estrecha tiene dos pruebas
| Prueba | Qué observar |
|---|---|
| Texto completo | Etiquetas, unidades y separadores decimales sin cortes ni solapamientos |
| Acciones distinguibles | Controles separados, con un área que puedas reconocer antes del toque |
Un número grande puede caber mientras su etiqueta queda truncada. Ese caso sigue siendo un problema de lectura: no sabes si el importe es saldo, apuesta o premio. Tampoco es suficiente que el icono del botón sea visible si está pegado a otra acción.
Comprueba también la ayuda abierta
- Observa el tablero en reposo sin iniciar otra acción.
- Abre información mediante un control identificado.
- Comprueba que el texto se puede recorrer y que el cierre permanece accesible.
- Vuelve al tablero y revisa si el encuadre se conserva.
Una vista inicial correcta no acredita todos los paneles. La ayuda, un selector o un aviso pueden necesitar más espacio que la pantalla base. No reduzcas el tamaño hasta hacer ilegible el contenido solo para encajar el panel entero.
Qué cambiar si vertical no alcanza
Compara con la composición horizontal en el mismo estado. Anota qué mejora y qué empeora: puede ganar espacio una fila de botones y perder altura un panel de texto.
Ejemplo hipotético: «En vertical se leen las reglas, pero la etiqueta de apuesta se parte; en horizontal la etiqueta cabe y el cierre del panel queda muy arriba». La comparación no tiene un ganador automático. Elige la vista que permita consultar y salir con claridad.
La guía de legibilidad ayuda a identificar el texto problemático; el archivo de capturas documentadas explica cómo conservar evidencia sin presentar un recorte como una pantalla completa.